Depende, sobre todo, de lo que quiera conseguir en el producto final y de las características organolépticas que esté buscando.
Las botas envinadas con Fino o Manzanilla suelen funcionar muy bien con destilados y cervezas más ligeras, aportando notas minerales, salinas y cítricas que dan frescura y elegancia. El Amontillado, por su parte, ofrece una complejidad muy equilibrada, combinando matices del envejecimiento biológico con los del oxidativo. Si lo que busca es más intensidad, las botas de Oloroso aportan un perfil oxidativo más profundo y robusto, especialmente interesante para whisky y otros destilados o cervezas más oscuras.
Para proyectos más especiales, el Palo Cortado puede dar resultados muy refinados, con matices complejos y sutiles que suelen asociarse a productos de gama alta. Y si la idea es añadir un toque más goloso, las botas envinadas con Pedro Ximénez aportan dulzor y notas densas que recuerdan a frutos pasificados y postres.
Si tiene dudas, podemos orientarle según el estilo que quiera desarrollar. También puede probar nuestro Barrica Matchmaker, una herramienta que sugiere opciones de barrica en función del tipo de destilado o cerveza que esté elaborando.
Barrica Matchmaker